martes, 12 de abril de 2016

Están llorando todas las balas
me dicen no quieren participar en vuestras guerras,
la niña de la acera de enfrente viene y me come a versos
yo no la conozco,
no conozco a nadie,
todos me brindan su amor
y a mi me sangra el pecho.
Pueden sentir el olor ha podrido que desprende mi alma
y veo como se compadecen de mi cuerpo,
le lloran a un dios que no existe
y matan por un dios que no existe.
Sólo veo sangre y sueños inertes
muertos,
veo miedo, ira, furia y mentiras
están por todas partes
van corriendo de lado a lado por vuestras cabezas.
Os estáis confundiendo
¡Alto al fuego!
Aquí sólo se lanzan besos.