sábado, 19 de septiembre de 2015

Ha bajado la luna a mi balcón y me ha dicho que le has robado todos los sueños que guardaba dentro, me ha contado que las estrellas ya no salen por miedo a que les deslumbres, la pobre ha estado llorando en mi hombro y juntos nos hemos acordado de tus pestañas, suena bastante idiota, pero que mejor trampolín que el de tus ojos. No se de dónde hemos sacado el valor necesario, pero supongo que entre los dos hemos podido marcar tu número y darle al botoncito verde, lo has cogido cuando estaba a punto de saltar el contestador y sin ni siquiera decir nosotros una palabra has dicho que no, que se acabaron los poetas y los sueños imposibles, que estabas harta de todos y que no nos merecemos llorar, que tu corazón te está cortando el pecho por dentro y que cada vez cuesta más respirar. En ese momento nos hemos dado cuenta de que ningún mortal o astro podría quererte como te mereces, luego has colgado y el vacío que has dejado ha sido inmenso. La luna me ha mirado con el alma hecha destrozos y me ha dicho que ningun lugar del universo se podría llamar hogar si no estás tú en el para recibirnos con los brazos abiertos, después se ha ido, y me he quedado solo, creo que abriré otra botella.