lunes, 24 de noviembre de 2014

Pido tregua,
me rindo
ante tu reina y su bandera,
ante la forma en la que me desgarras la espalda con versos
que van subiendo y acaban en besos por las comisuras de mis labios,
que el otoño no tiene la culpa de nuestros destrozos,
se nos caen las hojas de las ramas
o somos nosotros lo que nos vamos por las ramas de las hojas.
Quiero una muerte dolorosa,
en la que me tortures con tus labios
por mis clavículas,
mordiscos en las orejas
y que me arañes el pecho hasta desangrarme.
No te vayas
no puedo perder más trenes,
estoy cansado de esperar en el andén
y ver como la gente me mira de reojo.
Contaré hasta tres
para que vuelvas,
no es una amenaza,
si no una advertencia
te necesito,
estoy volviéndome loco de tanto pensarte constantemente,
el cielo está llorando
será porque te has ido
y no puede soportar tu ausencia,
que yo no me imagino un mundo sin musa,
o sin nadie a quien reprocharle mi mierda de vida,
eres la única dispuesta a escucharme,
así que,
por favor
ven,
que se está haciendo tarde
que el cielo de Madrid se me está cayendo encima
y yo solo,
no puedo con tanto peso.

martes, 28 de octubre de 2014

Precipicios.

Hay personas salvavidas,
personas escombro,
personas paraguas,
personas espejo,
personas coraza
y luego ya,
por último,
mis preferidas;
personas precipicio
a las que te acercas,
con cuidado
despacito,
es decir,
a grandes zancadas.
Creyendo que tienes alas,
que eres pájaro.
Pero cuando estás en el borde
divisando cuan bonitas son las vistas,
te resbalas
y caes,
a un vacío incierto,
te das contra el suelo
partiendote así en mil pedazos,
y entonces piensas en lo injusto que es qué llegue alguien
y te rompa por completo.
Ya no duermo,
porque te llevaste mis sueños de la mano
que quiero que me los devuelvas,
he perdido la cabeza,
ya sabes que no se me da bien recordar
y no sé donde (te) la dejé.
También te pido que me des el corazón,
porque te lo llevaste entero,
sin pedir ningún tipo de permiso.
Me paso las tardes
frente al televisor,
con la pantalla gris,
emitiendo en frecuencias
que
no
existen,
como yo.
Solo espero que entres por esa puerta,
que no he cambiado la cerradura,
y sé que aún tienes la llave.
Devuelveme lo que es mío,
quiero volver a soñar,
y que al abrir las ventanas de mi habitación,
entre luz,
no solo esos rayos cegadores
que tanto me molestan
si no te tengo a ti,
para hacerlos sombra.
Estoy a falta de esos abrazos por la espalda
que me dabas para despertarme,
y que acababan en un polvo rápido,
antes de vestirnos,
e ir apresuradamente a trabajar.
Llegar a casa por la tarde,
y que estuvieses allí,
esperándome con tu mejor sonrisa,
hacer la cena juntos,
y acabar otra vez haciendolo sobre la encimera,
pero mucho más salvaje.
Tumbarnos en el sofá
y ver las mismas películas de la 3
que te gustaban tanto.
Y luego acostarnos,
siendo así las sábanas
las únicas testigos de lo nuestro.
Que si no vas a volver,
al menos,
devuelveme la vida,
que quiero colgarme de otra persona precipicio
pero esta vez,
con un puto paracaídas.

martes, 23 de septiembre de 2014

Sin título (como mi vida).

Me precipito hacia un abismo desconocido,
hacia mi ruina,
o
mi salvación.

Le grito al cielo que tengo miedo;
a ti,
y a el amor,
no seré una de sus víctimas diarias,
que yo prefiero daños físicos
que colaterales.

No estoy hecha para querer
ni para que me quieran,
eso se lo dejo a el resto del mundo.

Mi dirección es deambular,
sin rumbo fijo,
hacia ningún mar.

No quiero caminar de la mano de alguien,
no quiero depender
soy autosuficiente,
como la luna.

¿Dónde se han quedado mis líos de una noche y las copas en mitad de la madrugada?
¿Dónde me he quedado?

(Te) Tengo miedo.

AMOR-ODIO

No sé si es por el olor a lluvia,
o por los truenos que se avecinan,
solo sé que me acuerdo de ti,
de ti y de mi,
de nosotros,
en conjunto,
de lo que eramos,
días lluviosos
o poderosos huracanes
dispuestos a arrasarlo todo,
a arrasarse.

Ese era nuestro problema,
queríamos el mundo
pero no sabíamos ni empezar tan siquiera por nosotros.

Eso nos destruyó,
tú y tus ironías
yo y mis pijadas varias,
nuestros 'te quiero' falsos.

Sigue lloviendo
y creo que todo el agua me cae a mi,
estoy empapada,
de dudas y pensamientos lejanos,
te quiero,
más bien,
te necesito,
en mi cama,
a mi lado,
abrazandome
y viendo desde la ventana,
como el mundo se (nos) hace pedazos.

Quizás esté equivocada
y solo necesite que me caiga más agua encima,
para darme cuenta de que no volverás,
de que estoy sola.

Es de noche
y ya no duermo,
miro al cielo
mientras el Marlboro se consume en mi mano,
hecho cenizas,
como nosotros,
que decepcionante.

Ya ha dejado de llover,
¿no dicen que después de la tormenta viene la calma?

jueves, 14 de agosto de 2014

De mi fuente.

Ella es;
la que baila sola en las fiestas,
de mis piernas.

La que sueña con ser,
el universo de alguien
y creezme que lo es,
lo es del mio.
Todas mis constelaciones giran,
alrededor;
de esas caderas,
en las que yo me tiraría,
como un suicida,
si ella me lo pidiese.

Dejadme que os diga,
que es perfecta,
pero no la perfección de estos tiempos,
ella es la perfección hecha persona.
Como un rayo de luz,
entre tanta mierda,
pero un rayo de esos
que con solo mirarlos de reojo,
te han jodido entero.

Confuso,
cuando va y viene,
a su antojo
de la noche a la mañana.
Es de esas chicas
que todos querríamos tener,
pero que ninguno puede,
de esas que te conquistan con la mirada,
y ya no te sueltan
y te tienen ahí,
de esclavo,
pero es que no sabéis lo orgulloso que estoy de serlo.

Preciosa,
como la Torre Eiffel en París,
el Big Ben en Londres,
el Kremlin en Rusia,
el Coliseo Romano en Italia,
las Pirámides de Keops en Egipto,
la Estatua de la Libertad en USA,
o la mismísima Cibeles.

Me pierdo y ella llega,
para salvarme
con esas palabras que salen de su boca,
o mejor,
con esos movimientos suyos
en mitad del orgasmo.

Conclusión,
estoy jodido,
pero bien jodido,
sin ella (ti),
digo.

viernes, 18 de julio de 2014

Libres.

Fluye.
Vuela.
Nada.
Corre.
Aléjate ya.
La realidad viene por el horizonte,
con el sol,
juntos,
quieren quemarnos,
hacernos cenizas,
al igual que el cigarrillo que se consume en tus labios.
Al igual que yo,
cada día más torcida,
como la línea de mi vida.
Sentemonos,
seamos animales durante un rato,
que me gusta más que ser humano,
aunque eso a poco.
Pongamos la mente en blanco,
y dejemonos llevar,
aunque sea por las drogas,
volvamos al inicio,
de los tiempos.

domingo, 15 de junio de 2014

Tú.

Apaga la luz.
Acércate.
Quiero hacerlo otra vez.
Hacerte a ti,
digo.
Vayamos a mi cama.
Hay sitio para dos,
y para tres.
Hace mucho que no la comparto con nadie.
Sientate.
Y devístete.
Desvísteme.
Túmbate.
Tranquila, no voy a soltarte.
Mierda, ya he despertado.
Otra noche sin llegar al orgasmo.

domingo, 1 de junio de 2014

Coraza constante.

Estaba sola,
pero porque ella quería.

Se creía muy fuerte,
pero era pura coraza todo,
era frágil,
aunque no lo aparentase,
o
al menos,
no de cara al público.

Fría,
insensible,
y realista.

No creía en prototipos,
tampoco en la vida
no seguía modas,
por todo ello,
ella era eso;
eso que sin querer destacar,
destaca,
ese punto de luz,
o de oscuridad
en una noche de tormenta,
de mis tormentas,
más bien.

domingo, 25 de mayo de 2014

Como Enero y Diciembre, tan juntos, y tan lejos.

Esa mañana me sentía
como la rosa que después de la primera,
empieza a marchitarse.

Hundida,
como en el momento en el que te dije:
   «Me voy, ya no lo/te aguanto,
estoy hecha pedazos
necesito recomponerme,
sanar».

Estaba sola,
pero era algo que no quería admitir,
me daba miedo
y me lo sigue dando,
tanta gente
tanto mundo
y yo,
tan solitaria y arrogante,
tan orgullosa.

Yo te buscaba,
a ti,
solamente;
a ti.

Pero siempre en la distancia
para evitar el daño,
ese que me habías hecho antes,
ese que suponía ver tu deslumbrante sonrisa
esa de la que tanto me había costado alejarme,
no podía tirar por la borda tanto esfuerzo,
no así
no de esa manera,
volver a recaer en mis vicios
en los huecos de tus clavículas.

Obligada a alejarme
tomé dirección contraria a tu cuerpo,
y me encerré en casa.
Contaba los minutos,
veía a viejas amas de casa intentando ser videntes
o porno barato frente al televisor,
intentaba pasar el tiempo,
para no recordarte
o a ese perfume tuyo.

Lo conseguí,
bajaba las persianas
y me ponía a Bon Jovi de fondo,
como banda sonora,
te olvidé.

Pero por desgracia,
una noche,
de esas en las que la luna llena
es lo más bonito del firmamento,
te presentaste en la puerta de mi casa,
con esa sonrisa torcida tan tuya,
el esmoquin que me gustaba tanto
y, 365 rosas
una por cada día que habías estado sin mi,
creí que eras una alucinación mía
hasta que dijiste:
    «Nena,
he vuelto».

Y entonces lo vi,
te vi,
supe que no habías cambiado,
pero recaí,
y me rompí otra vez en mil pedazos,
volví a ser una rosa que después de la primavera,
empieza a marchitarse.

sábado, 26 de abril de 2014

Somos yo y mi cometido.


8 a.m.

El amanecer en su punto más deslumbrante
y yo,
en mi punto más decadente,
no sé si es la resaca
o si soy yo.

Buscando unos labios a los que aferrarse
que den abrigo a este invierno que llevo dentro
y que me lleven consigo,
para siempre,
que me liberen de este tormento,
que me separen de mi misma
porque ya no me aguanto.

Soy mi peor pesadilla,
el monstruo de debajo de mi cama.

Quiero empezar de cero,
porque me asusto y me doy miedo,
soy el café frío que nadie quiere
o esa carcajada que suena encima de las demás.

Somos yo y mi cometido.

miércoles, 23 de abril de 2014

Como la adrenalina que te crea el preconcierto.
Como la sensación de malestar bienestar al haberlo acabado.
Como la vida que producen tus dedos al tocar la melodía.
Como bloquarte con un pasaje de cuatro notas.
Como hacerte uno con el instrumento, y notar que no hay nada más allá de esas puertas azules.
Como rasgar las cuerdas de la guitarra.
Como presionar las teclas del piano.
Como frotar con el arco un contrabajo.
Como pulsar las llaves de un clarinete.
Como golpear la batería.
Como ser músico, o así lo llamen.

lunes, 14 de abril de 2014

Inaccesible.

Soy la botella de la tercera estantería del bar, la inaccesible, la que acumula polvo, la que lleva diez años borracha por el propio alcohol, la que nadie ve, o a la que ignoran porque seguramente esté rancia.
Pero lo que no saben es que con esa botella es con la que mejor te la coges, con la que más disfrutas aunque tenga un sabor agrio, con la que pasaras los mejores momentos.
En verdad solo sabemos ir a lo seguro, a lo accesible, así que aquí sigo, esperando a que alguien descorche la botella de la tercera estantería.

lunes, 7 de abril de 2014

Suicida.

Caminaba con paso fijo
por el precipicio,
hacia delante,
uno,
dos,
tres,
cuatro pasos,
se paró de repente,
con decisión,
como era ella.

Miró atrás
y vio su vida,
su sociedad,
su mundo,
lo vio todo,
entonces no dudó.

Saltó
y se precipitó al vacío,
hacia su muerte
o
su libertad.

jueves, 3 de abril de 2014

Solamente te quejas.

Te quejas
de los días lluviosos,
pero te proteges cuando hace sol.

Te quejas
del frío,
pero repugnas el calor.

Te quejas
de la vida,
pero te lo ha dado todo.

Te quejas
de que estas sola,
pero no lo remedias.

Te quejas
por lo que tienes,
pero no sabes lo que darían otros por ello.

Te quejas
de la sociedad,
pero no te manifiestas.

Te quejas
por tus ojos marrones,
pero no sabes que pueden ser más bonitos,
que el azul cielo.

Te quejas
de la hipocresía,
pero tu eres la más hipócrita.

Te quejas
de la distancia,
pero eres tú la que se aleja.

Te quejas
el vicio,
pero eres adicta.

Te quejas
de los demás,
pero no te has parado a mirarte.

Te quejas
del invierno,
pero lo aclamas en verano.

Te quejas,
solamente te quejas,
y ya no aguanto tus quejas.

miércoles, 2 de abril de 2014

Pequeña masoca con los sentimientos.

Y llega ella, una mañana más de otoño, con sus ojos cansados y sus párpados hinchados de haber estado llorando toda la noche por él.

Debajo de su blusa de manga larga se esconden unos moratones, y no se encuentran solamente en la piel. Mi niña ingenua, pequeña masoca con los sentimientos, que con el dolor se cree que se alivia y en realidad se está matando por dentro.

El paquete de tabaco a la mitad, igual que su corazón. Ella no era de las que se dejaba vencer por el amor, siempre tenía esa sonrisa irónica y el vodka en mano, ahogando sus penas en él.

Pero los tiempos cambian, y la vida se le ha venido encima. Ahora se pasa las noches en vela y ya no sale los sábados porque espera su llamada, pero no volverá, ni él, ni su antiguo yo.